El año pasado por mi cumpleaños me regalaron un juego de te morisco precioso, que luce reluciente en el salón, pero con el tiempo se va oscureciendo y se le va apagando el brillo, hoy vamos a limpiar la tetera y el plato de plata.

Sólo vamos a necesitar, cepillo de dientes, pasta de dientes, y un trapo de algodón.

Hechamos pasta de dientes en el cepillo y vamos frotando en circulos suavemente.

Tiene que quedar una fina película sobre la plata.

Después de frotar cada zona durante unos dos o tres minutos, aclaramos bién, y frotamos con el paño de algodon para sacarle brillo.

y Voilá, reluciente para lucir como el que más.

Preparado para ese té con menta. ;)